Actualmente, a nivel social se presentan ciertos retos en los que la figura del Estado como ha sido concebida en las últimas décadas quizás ya sea obsoleta. De hecho, algunos académicos y políticos en Europa piensan que el Estado de Bienestar puede estar llegando a su fin, no por el concepto que representa, sino por la situación social y financiera que se extiende en ciclos cada vez más cortos donde se ve afectado de manera negativa el status quo. Y es quizá este uno de los mejores momentos donde otra revolución puede ocurrir.
Este gran cambio daría poder a los ciudadanos para tomar mejores decisiones e influenciar de manera participativa el gasto del dinero público y la ejecución de las políticas públicas propuestas por una institución que en muchos países se mancha con corrupción y una terrible falta en el cumplimiento de promesas. Para esto es necesario dar distintos pasos impulsados tanto por los grandes cambios como por las pequeñas acciones. El habilitador en este caso es la tecnología.
Primer paso: Educación
La educación cada vez se abre más a cualquier persona que tenga voluntad. Dispositivos móviles más baratos e interconectividad facilitan el acceso a portales como Coursera, Udacity o edX cuya oferta de cursos no para de aumentar. Teniendo en cuenta el costo que representa para los usuarios, se ofrece un valor alto en cuanto a contenido y mecanismos de aprendizaje.
Bien sea en un área profesional específica, no necesariamente relacionada con política o diseño urbano, cada porción de información ofrece a las personas una oportunidad para cambiar su comportamiento, es decir, para aprender. Es a través de este aprendizaje que se entienden de manera más profunda relaciones antes desconocidas y dicho modelo se extiende en nuestro ser como personas participativas y preparadas para resolver problemas.
Y resolver problemas es lo que habilita nuestra supervivencia en un entorno profesional y lo que espera la sociedad de nosotros para beneficiarse de dicho conocimiento.
¿Cómo puedes hacer parte de este primer paso?
Grandes compañías se han comprometido con el impulso de estas iniciativas. Puedes acceder a un curso en cualquiera de los portales mencionados, elegir un tema de tu interés, y ponerte como meta terminar uno de ellos. Luego, con el valor que ves no sólo en el material del curso sino en los descubrimientos a los cuáles te guía, te animaras a realizar más interacciones de este tipo.
Segundo paso: Mecanismos de colaboración ciudadana
La tecnología existe para habilitar mecanismos de colaboración. Sin embargo, la tecnología por si sóla no se encarga de ejecutar acciones en pro de un objetivo, sino que en muchos casos requiere de una cultura y un compromiso humano. Luego de dar el primer paso y entender el valor que podemos aportar a la sociedad, entenderemos como dar un mejor uso a ciertas herramientas, o incluso estaremos en la capacidad de desarrollarlas para crear interacciones que nos lleven a velar por los recursos públicos, a impulsar iniciativas de desarrollo y a entrelazar nuestros conocimientos para dar soluciones a los problemas más apremiantes.
Las verdaderas ciudades inteligentes no se regirán únicamente por un diseño urbano avanzado, sino por la cultura y mentalidad global de sus ciudadanos.
Las verdaderas ciudades inteligentes no se regirán únicamente por un diseño urbano avanzado, sino por la cultura y mentalidad global de sus ciudadanos.
Tercer paso: Transformación gubernamental
La figura del gobierno se estableció como parte del proceso de apertura de espacios al público. Dicha institución sería la encargada de gastar el dinero público recogido a través de impuestos para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
A pesar de su noble concepto, la realidad es que junto con la corrupción, situaciones de crecimiento de la población, agrupación de distintas culturas en un sólo lugar, logística e infraestructura necesaria para el desarrollo industrial, amenazas sanitarias, entre otras, apuntan a una situación poco manejable en el estado que se encuentra el Gobierno hoy en día.
Por eso, las iniciativas y agrupaciones de los ciudadanos para ejecutar verdaderos cambios y la contribución de todos a dicho cambio desde la perspectiva personal, puede causar un gran impacto en la reducción de la congestión del tránsito, en la prevención de crímenes, en la promoción de educación en poblaciones vulnerables, entre otras nobles iniciativas.
¿Cómo podrías aportar tú?
A pesar de su noble concepto, la realidad es que junto con la corrupción, situaciones de crecimiento de la población, agrupación de distintas culturas en un sólo lugar, logística e infraestructura necesaria para el desarrollo industrial, amenazas sanitarias, entre otras, apuntan a una situación poco manejable en el estado que se encuentra el Gobierno hoy en día.
Por eso, las iniciativas y agrupaciones de los ciudadanos para ejecutar verdaderos cambios y la contribución de todos a dicho cambio desde la perspectiva personal, puede causar un gran impacto en la reducción de la congestión del tránsito, en la prevención de crímenes, en la promoción de educación en poblaciones vulnerables, entre otras nobles iniciativas.
¿Cómo podrías aportar tú?

